sábado, 8 de agosto de 2009

El Deporte en la Discapacidad

En el deporte encontramos aspectos muy importantes y de gran aporte a tener en cuenta cuando hablamos de una persona con discapacidad. Es indudable que el deporte mejora la calidad de vida de cualquier persona, pero dentro de la discapacidad es algo de mayor trascendencia, debido a que es la actividad con la que se logra el grado más alto de reinserción social. Esto se debe a que en todos los países latinoamericanos los sistemas de salud brindan solo un servicio de rehabilitación relacionado con lo físico y lo motriz, sin tener en cuenta la rehabilitación social de la persona con necesidades especiales.
El ámbito deportivo, junto al educativo y cultural, es entonces el lugar de desarrollo social de las personas con discapacidad, pues es donde podemos darnos cuenta que tener una discapacidad no es ser el “patito feo” o el “pobrecito”, es saber que más allá de nuestras limitaciones contamos con personas que nos necesitan tanto como nosotros a ellas, y que ese crecimiento en la autoestima no lo encontramos en cualquier lugar.
Hagamos un simple razonamiento, si el 10% de la población tiene alguna discapacidad ¿dónde está que no se ven? La respuesta es obvia, encerrados en sus casas, torturándose con ese preconcepto arcaico pero muy aferrado en nuestra sociedad de que “la persona con discapacidad no sirve para nada”. Esta es una trampa de la que es muy difícil salir, lo resalto por experiencia propia, ya que siendo parte de ella y nunca habiendo tenido relación con una persona con discapacidad, es muy fácil caer en este preconcepto cuando nosotros o alguien muy cercano adquiere una discapacidad. Es por esto mi insistencia en que el deporte es el camino, pues la participación en actividades deportivas y recreativas, aportan muestras positivas a la sociedad, permitiendo establecer un paralelismo entre éstas y la vida cotidiana de la persona con necesidades especiales como ser posibilidades educativas, salida laboral, supresión de barreras arquitectónicas, etc.
Adentrándonos más en el tema que nos atañe, es interesante conocer cómo surgió el deporte para las personas con discapacidad, conocido también como deporte adaptado (ya que se adaptan las reglas, o las formas de realizarlo, o cómo desenvolverlo para que lo pueda realizar una persona con discapacidad).
El primer registro de deporte adaptado se remonta a 1847, cuando un austríaco de apellido Klein editó un libro llamado "Gimnasia para ciegos”. Entre el 1888 y el 1900 se lleva a cabo en Alemania el Primer Programa de Deportes para Sordos. En 1922 se fundó el Comité de Deportes para sordos, en Holanda y ese mismo año se creó el primer club de Motociclistas Discapacitados. Luego, en 1924 la Comunidad Internacional de Personas Invidentes acudía a París, Francia para realizar competencias a la par de los Juegos Olímpicos disputados en esa ciudad.
Pero el auge del Deporte Adaptado no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Debido a la gran cantidad de afectados de la posguerra (principalmente lesionados medulares y amputados), en 1946 el Dr. Ludwing Guttman, neurólogo y neurocirujano del Hospital de lesionados Medulares de Stoke Mandeville (Inglaterra), introdujo por primera vez el deporte en silla de ruedas. En un principio Guttman buscaba a través del deporte establecer el bienestar psicológico y el buen uso del tiempo libre del paciente. Al tiempo se dio cuenta que la disciplina deportiva influía positivamente también en el sistema neuromuscular y ayudaba a la reinserción de la persona en la sociedad.
Este Doctor comenzó con el tiro con arco, el basketball en silla y el atletismo, para luego continuar con muchos otros deportes hasta llegar a implantar en 1960 la halterofilia (levantamiento de pesas). Realizándose en 1948 los primeros Juegos Nacionales en silla de ruedas en Stoke Mandeville, coincidiendo con el inicio de los Juegos Olímpicos en Londres.
Al mismo tiempo en EEUU el Básquet o Baloncesto en silla hacía furor. El equipo "Flying Wheels" (Ruedas Voladoras) de California, Estados Unidos, realizó una serie de presentaciones en su país y gracias al impacto que causó entre la gente, con su interés y apoyo, en 1949 se realizó el 1° Torneo Nacional, formándose la N.W.B.A. (National Wheelchair Basketball Association).
En 1952 pasan a ser Internacionales los Juegos de Stoke Mandeville con la integración de Holanda. Debido al interés creado y a la incorporación de varios deportistas cada año, actividades como lanzamiento de bala, de disco, básquetbol, esgrima, levantamiento de pesas, tiro con arco, bolos, carrera de velocidad, natación, tenis de mesa y pentatlón debieron ser reglamentadas y adaptadas para su práctica en silla de ruedas.
El trabajo de Guttman, nombrado "Caballero (Sir)" por la Reina Isabel de Inglaterra gracias a su labor, comenzaba a rendir sus frutos a nivel mundial, pues en 1960, en Roma (Italia), se disputaron los primeros Juegos Olímpicos sobre Silla de Ruedas (después rebautizados como Paralímpicos) a continuación de los Juegos Olímpicos.
Así, el deporte adaptado creció año tras año, y con su crecimiento, varios países lo incluyeron como una forma de rehabilitación para sus pacientes.
Al igual que los Juegos Olímpicos, los Juegos Paralímpicos hicieron su aparición cada cuatro años, y en cada evento, el número de naciones y atletas participantes fue en aumento. En Roma (Italia), en 1960 sólo participaron parapléjicos que practicaban deportes sobre silla de ruedas. Para 1976 en Toronto (Canadá), se permitió por primera vez que compitieran deportistas amputados y con deficiencia visual y en 1980 en Arnhem (Holanda), se incorporaron a los afectados por parálisis cerebral y a “les autres” (los otros en francés) en la que participan aquellos atletas con discapacidad que no encuadran en ninguno de los grupos previos.
En los últimos Juegos Olímpicos realizados en Atenas (Grecia), en 2004, hubo 6.000 participantes, (4.000 deportistas y 2.000 guías y asistentes) representando a 146 países. Se desempeñaron 19 disciplinas deportivas en el programa, 16 son compartidas por los Juegos Olímpicos y 3 son exclusivas de los Juegos Paralímpicos: boccia (similar a los bolos), golbol (un deporte para atletas con disminución visual) y quadrugby (rugby en silla de ruedas).
El surgimiento del deporte adaptado en América del Sur tiene lugar en la década del ´50 como consecuencia de la epidemia de Poliomielitis que azotó a esta región. Es en esta década cuando la discapacidad adquiere otra dimensión, debido a que fue la primera vez que estos países se encontraron con una cantidad de afectados casi de la misma dimensión que en una posguerra, con la gran diferencia que en esta ocasión eran niños.
Argentina no sería la excepción, con las epidemias de Poliomielitis de 1956 y 1957 son creadas las infraestructuras necesarias para combatir y sobrellevar la problemática de la población afectada. A raíz de esto comienzan las actividades para personas con discapacidad en nuestro país, entre ellas el deporte adaptado.
Marcelo J. Fitte, fue la primera institución del país en trabajar con deportistas en silla. Los Profesores Héctor Ramírez y Héctor Moguilevsky fueron sus precursores, los deportes practicados fueron: básquet, atletismo y natación, llegando a participar en los 1º Juegos Paralímpicos en Roma en 1960, obteniendo 5 medallas (3 de plata y 2 de bronce) en natación, siendo el único país latinoamericano en participar de los 23 que integraron la nómina.
A partir de los Juegos de 1960 en Roma, hasta los de Atenas, en 2004, Argentina ha obtenido 79 medallas en las competencias Paralímpicas, algo digno de destacar, sobretodo si consideramos el poco apoyo económico que tienen los deportistas con discapacidad en nuestro país, el escaso nivel de competencias internacionales entre cada Paralímpiada y la desventaja con otros países en cuanto al nivel de desarrollo de las diferentes disciplinas, entre otras cosas.
Hemos recorrido hasta aquí el camino realizado por esto que llamamos hoy “Deportes Adaptados”. Ahora quiero hacerles un pedido saliendo de tanta información encasillada, quiero pedirles que se tomen unos 5 o 10 segundos y piensen ¿cuántas disciplinas o deportes para personas con discapacidad conocen?… Las personas que no están conectadas con la discapacidad es difícil que nombren más de 5 o 6, las que tienen cierta relación pueden llegar a 10 o doce como mucho. Esto es lo maravilloso de los deportes adaptados, ya que saliendo de los deportes de competencia, los americanos junto a los europeos no han dejado deporte sin adaptar, pasando desde el hockey sobre hielo, hasta el parapente, y desde alpinismo hasta el buceo. No se han olvidado del descenso en caminos de montaña pero en vez de montain bike se usan unas sillas especiales. En pocas palabras, prácticamente hoy no hay deportes que no se hayan adaptado, incluyendo para las personas m´ss limitadas que se movilizan en sillas de ruedas eléctricas existen deportes como el Power Soccer (fútbol con una pelota gigante) y el Power Jockey, entre otros.
DEPORTES DE AVENTURA Y RIESGO
Deportes campestres:
Camping
Senderismo
Equitación
Cabalgata
Cross Country
Deportes aéreos:
Parapente
Paracaidismo
Aladeltismo
Deportes de motor:
Automovilismo
Rally
Karting
Fulltrack
Travesías en vehículos 4x4
Motonáutica
Lanchas
Motos de agua
Piloto aéreo (con mano-control)
Ultraliviano
Planeador
Deportes de montaña:
Puenting
Esquí alpino
Esquí nórdico
Escalada
Rappel aéreo
Descenso en rippio (silla de montaña)
Deportes de montaña:
Puenting
Esquí alpino
Esquí nórdico
Escalada
Rappel aéreo
Descenso en rippio (silla de montaña)
Lejos está de mi intención promocionar este tipo de deportes, ya que obviamente que cada uno tiene sus costos para poder practicarlo y no son accesibles para todos, lo que busco es poder mostrar que las ganas, la decisión y la fortaleza de las personas con discapacidad para realizar deportes, sentirse realizados contra toda la creencia de la sociedad en su desconocimiento, hace que esto tenga el doble del valor y demuestra que las ganas de vivir de personas pasa realmente por sus capacidades positivas y no por la falta o ausencia de alguna capacidad en particular.
Como persona con discapacidad y deportista reafirmo que el deporte adaptado es el factor de mayor incidencia positiva en una persona con capacidades especiales, ya que la ganancia obtenida no reside en una medalla, sino todo lo contrario, en el aporte que éste realiza en nuestra reinserción social, en mejorar nuestra autoestima y crear un ámbito que diluye esa imagen negativa y autodestructiva que es nuestro gran fantasma.
Por Martín Rodrigo Arregui

1 comentario:

  1. Muchísimas gracias Dra. Verónica por su blog y su iniciativa.

    Comparto cien por cien todo cuento comenta en la entrada

    Como bien dice :

    "...Hagamos un simple razonamiento, si el 10% de la población tiene alguna discapacidad ¿dónde está que no se ven? La respuesta es obvia, encerrados en sus casas, torturándose con ese preconcepto arcaico pero muy aferrado en nuestra sociedad de que “la persona con discapacidad no sirve para nada” " - acertadísimas palabras.

    Un saludo muy cordial desde España.

    Berta Zea

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