domingo, 10 de mayo de 2015

Libros táctiles, una alternativa para niños ciegos



¿Cómo se vinculan con el mundo las personas ciegas? ¿Qué propuestas de lectura existen y se pueden ofrecer a los chicos con discapacidades visuales? ¿Las nuevas tecnologías  abren alternativas para la elaboración de contenidos destinados a niños ciegos o con baja visión? Un panorama acerca de algunos proyectos inclusivos en distintas etapas de desarrollo
¿Qué ves?, un documental de Sofía Vaccaro, que se estrenó en la Argentina en la segunda mitad del año 2014, explora a través de las historias de distintas personas invidentes los diversos modos de crear y percibir sensorialmente el mundo. Precisamente uno de sus protagonistas es un chico que se inicia en la lectura y la escritura en braille. Tal como se muestra en la primera escena de los avances de la película, el ingreso en el mundo de las letras es un hito muy significativo en la vida de cualquier niño. Ahora bien, ¿disponemos de un conjunto lo suficientemente rico de libros y recursos inclusivos y accesibles para que esa emoción inaugural que provoca la lectura perdure y se prolongue en el tiempo?
A contrapelo del aluvión de libros innecesarios y superficiales con los que la industria editorial atiborra el circuito de las grandes librerías, existe una serie de pequeñas iniciativas editoriales, de alcance todavía reducido, que intenta revertir y cubrir la escasez de materiales de lectura inclusiva necesarios para ofrecerles a niños con deficiencias visuales. Los invitamos a hacer un repaso a través de distintos proyectos editoriales embarcados en esa dirección.

Leer y comprender mundos invisibles

Las investigadoras Alicia OibermanDaniela TeisseireElsa Bei y Jorgelina Barres trabajan en el Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental (CIIPME-CONICET). Estudian de qué manera conocen y aprenden los bebés no videntes o con baja visión. En la comunidad científica internacional existe un conjunto diverso de trabajos de investigación que abordan este tema y plantean distintas respuestas sobre este asunto. No obstante, hay un consenso con respecto a que, durante los primeros dos años, la inteligencia sensoriomotriz constituye el núcleo prioritario a través del cual todo niño construye conocimientos. Según los estudios realizados por las investigadoras argentinas que integran este equipo, los bebés ciegos utilizan distintas vías sensoriales para comprender su entorno. Y, a través de esas otras estrategias, logran una integración sensorial que les facilita llegar a la representación mental del mundo que los rodea. Apenas nace un niño —vidente o invidente—, su principal herramienta de conocimiento es la boca. El niño ciego también reconoce los objetos al chuparlos, a la vez que se inicia en el uso de sus manos y desarrolla tempranamente el sentido del tacto. Por lo tanto, en opinión de estas especialistas, acompañar la evolución del bebé ciego con una adecuada estimulación temprana resulta muy importante.
Mientras desarrollaban estos estudios, las investigadoras se percataron de la falta de libros y juguetes específicos para trabajar con niños con esas características. En materia de lectura, los bebés ciegos necesitan libros que les permitan integrar distintas experiencias sensoriales: texturas, sonidos y olores, y así poder lograr un acercamiento paulatino a la escritura en el sistema braille y a las convenciones de la lectoescritura. Fue así que a este grupo de profesionales se les ocurrió la idea de diseñar ellas mismas un libro objeto, adaptado a las necesidades que descubrieron que tienen estos niños. El osito y la rana es el resultado de esa iniciativa y contempla la estimulación auditiva, táctil y olfativa de los bebés ciegos o con baja visión. La producción de este material didáctico es un desarrollo a pequeña escala y de forma casi artesanal, aunque sus mentoras esperan contar con apoyo financiero para que el proyecto prospere y este libro llegue a muchos chicos no videntes.

Proyectos editoriales para leer con todos los sentidos

En otros países, existen sellos editoriales que ya llevan varios años en el mercado, dedicados exclusivamente a la fabricación de este tipo de materiales de lectura, pensados especialmente para niños ciegos. Por ejemplo, en Francia, Les doigts qui rêvent  [Dedos que sueñan], una pequeña editorial de la ciudad de Dijon, está enteramente abocada a la producción de libros álbum táctiles ilustrados para niños con dificultades visuales. Los libros que conforman su catálogo se realizan combinando técnicas artesanales e industriales. Se valen de todo tipo de materiales: distintos papeles, telas de diferente textura, filtros, botones, etc. Su fundador, Philippe Claudet, es un antiguo profesor de niños ciegos, que, preocupado por la ausencia de materiales para ofrecerles a sus alumnos, en 1993, comenzó a editar él mismo libros de este tipo. Claudet ha visitado diversos países —incluyendo algunas ciudades de Latinoamérica— para difundir este proyecto y alentar a otras personas a embarcarse en propuestas parecidas en otros sitios y en otros idiomas. 
Living Painting es otro interesante proyecto editorial dentro del panorama internacional —en este caso afincado en Gran Bretaña— que se dedica a diseñar, crear y editar libros táctiles, con el audio del texto incluido, generalmente leído por actores famosos. El catálogo abarca libros para adultos y especialmente para niños. Entre los libros infantiles se encuentran grandes obras literarias de autores como Oliver JeffersDavid McKeeQuentin Blake, etc. Por ejemplo, el actor Ethan Hawke prestó su voz para la audioguía de un libro táctilbasado en el cuento Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak.

Las texturas de la naturaleza

En la Argentina, la joven editorial Estudio Erizo se dedica a la creación y edición de libros ilustrados para la población vidente y no vidente, elaborados específicamente por noveles escritores y artistas plásticos contemporáneos. Se trata de libros ilustrados, con imágenes en relieve. Exploran la técnica del gofrado, un proceso que consiste en producir un relieve en el papel por el efecto de la presión y que se emparenta con la tradición artística del grabado. Sus impulsoras, Verónica Tejeiro y Paula Orrego, subrayan que se trata de hacer libros inclusivos. El gran desafío es pensar las imágenes para la lectura táctil. La materialidad del libro responde a los requerimientos del sistema braille y al mismo tiempo busca atender las necesidades artísticas y sustentables. La impresión del texto se realiza tanto en tinta como en braille, de forma tal que la lectura puede ser compartida por niños videntes e invidentes.
Naturalia es una colección de libros con un eje conceptual, está compuesta por libros que cuentan pequeñas y grandes transformaciones de la naturaleza. Las editoras buscan que las imágenes sean simples y al mismo tiempo poéticas. Genoveva es el primer libro que lanzaron y narra la transformación de una oruga en mariposa.El mar y las caracolas, segundo título de la serie, está a punto de salir y prometen más novedades. Ya recorrieron varias ferias y exposiciones internacionales, a las que fueron invitadas para mostrar lo que hacen. Esta flamante editorial financia la producción de estos libros a través de la presentación de sus proyectos en diferentes concursos y/o convocatorias nacionales e internacionales, que brindan subsidios a la creación. 
Actualmente Estudio Erizo participa del proyecto Libros infantiles en formato accesible, impulsado por el INADI. Este organismo se propone reunir a un grupo de editoriales argentinas para compartir la experiencia pionera de desarrollar libros de este tipo, contribuir con nuevas propuestas y trabajar en forma conjunta.

Los colores de la imaginación

También existen sellos editoriales que eventualmente deciden incluir dentro de su catálogo una obra literaria que integra temáticas y lenguajes para niños ciegos. Ese es el caso de El libro negro de los colores, de las venezolanas Menena Cottin y Rosana Faría, editado originalmente en México por la prestigiosa Ediciones Tecolote. Esta obra ha merecido el primer premio en la categoría Nuevos Horizontes, otorgado por la Feria del Libro Infantil de Bolonia en 2007. Actualmente El libro negro de los colores forma parte del catálogo de la selectiva editorial Libros del Zorro Rojo. Esta es una obra singularísima que habla sobre la percepción de los colores. ¿Es posible ver los colores con los ojos cerrados?. Esta historia permite descubrirlos a través de descripciones visuales y poéticas que muestran que los colores también se pueden tocar, oler y sentir. El libro tiene el texto impreso convencionalmente y también en braille. Las ilustraciones son en relieve y, aunque se refiere a muchos colores, las imágenes solo aparecen en blanco y negro. Una pieza de arte que presenta una propuesta integradora en el tratamiento de la forma y el contenido.

Libros y lecturas hechas a mano

En la localidad de Argüello (Córdoba), reside un pequeño grupo de emprendedores, liderados por Grisel Capretti y Gustavo Calcaterra. Ellos son artesanos y hacedores de una colección de libros didácticos totalmente artesanales. Su microemprendimiento se llama Tela Papel y Madera Libros, y fabrican libros de tela, bordados, en cartapesta y demás técnicas manuales para obtener libros en relieve y con figuras y personajes tridimensionales. Los libros responden a dos temáticas: vida cotidiana, por un lado, y leyendas argentinas, por otro. Sus creadores mantienen un blog y tienen una página en Facebook. Ellos mismos se ocupan de todo el proceso, desde la concepción de la idea, el diseño, la manufactura y la distribución de sus productos. Si bien estos libros no son deliberada ni exclusivamente hechos para niños invidentes, se prestan y adaptan para compartir con ellos ya que los lectores pueden explorar la historia a través del tacto; el texto se incluye en forma separada. Han recorrido importantes ferias internacionales dedicadas a la producción editorial y también llevan sus libros artesanales a toda clase de ferias y exposiciones de diseño y artesanías que se realizan en todo el país. Han obtenido varias menciones y diplomas en reconocimiento a su labor, incluyendo una mención especial de los destacados de la Asociación de Literatura infantil y Juvenil de la Argentina (ALIJA), en el año 2010.

Impresoras 3D y el futuro de la lectura táctil  

Hasta ahora, las impresoras 3D se empleaban en sofisticados procesos industriales. Pero eso está cambiando; esta tecnología se ha vuelto mucho más accesible y comienzan a fabricarse estas herramientas para uso hogareño. Los diseños que realiza un usuario en la pantalla pueden volverse corpóreos en pocos minutos o en un par de horas —dependiendo del tamaño y complejidad del objeto desarrollado—. Se pueden utilizar diseños preelaborados —muchos de acceso libre y gratuito— disponibles en diversas plataformas web: una de las más conocidas es Thingiverse. Como muchos de los diseños que aparecen en esta clase de sitios están bajo licencia Creative Commons, cualquiera puede usarlos o modificarlos a su conveniencia. Previamente hay que descargar el archivo digital correspondiente y luego imprimir de forma casera en la impresora.
Varias empresas argentinas (TrimakerKikai LabsReplikat) proveen estos equipos, algunos para uso educativo que permiten a los alumnos y docentes elaborar proyectos, juegos y herramientas para enriquecer las clases. Los materiales que se utilizan para imprimir varían: plástico, cera o goma. En el ámbito industrial, se conocen como máquinas de prototipado rápido o fabricación bajo demanda. Emplean una tecnología que se denomina FDM (Fused Depotition Modeling): deposición de material fundido capa a capa. Estas impresoras facilitan una nueva manera de fabricar libros táctiles; ya sea para uso familiar —por ejemplo, un papá que inventa un cuento para sus hijos utilizando impresiones 3D— o para confeccionar libros táctiles a gran escala y siguiendo criterios profesionales.
El profesor Tom Yeh, de la Universidad de Colorado (EE. UU.), dirige el proyecto Tactile Picture Books, que impulsa la creación de libros táctiles para niños invidentes. También desarrollan talleres para enseñarles a los papás a diseñar sus propios libros para compartir con sus hijos.
El costo de los modelos básicos de estas impresoras arranca a partir de 20.000 pesos apróximadamente. Una posible alternativa para acceder a ellas, sin necesidad de comprarlas en forma particular, o para ponerlas a prueba antes de decidir la inversión es visitar un lugar como 3D Lab Fab & Café.  
Se trata de un espacio de encuentro, ideado por Rodrigo Pérez Weiss, ubicado en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires, en el que se dictan cursos y charlas sobre impresión 3D y se alquilan, por hora, máquinas con dicha tecnología para usar dentro del local mientras se disfruta un café o una bebida. También se pueden comprar y/o reparar allí este tipo de dispositivos periféricos.
Apenas comienzan a explorarse todas las posibilidades de las impresoras 3D, tanto para crear libros táctiles como para otras aplicaciones. Podemos imaginar, a corto plazo, desarrollos con mucho potencial, para estar en condiciones de brindar a los niños invidentes o con baja visión obras literarias y contenidos didácticos de calidad, en formatos adecuados a sus necesidades.  Y así contribuir a crear una sociedad más inclusiva.  



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