sábado, 12 de septiembre de 2015

Homeopatía y discapacidad: promesas y rechazos


Con más de doscientos años de recorrido, la Homeopatía genera adhesiones y resistencias. Por un lado, se la sindica como una alternativa menos intrusiva y mucho más barata que la Medicina tradicional. Afirma que puede tratar exitosamente diversas problemáticas vinculadas a los TGD, problemas conductuales, emocionales y muchos otros relacionados con la discapacidad. Por el otro, se afirma que carece de sustento científico que avale sus afirmaciones

Introducción
Las Terapias Alternativas son una realidad, por más que se quiera negarlas.
Algunas de ellas involucran conocimientos milenarios, otras aparecen y se desvanecen al cabo de pocos años, mientras las hay que persisten en el tiempo, se ponen de moda, retroceden y vuelven a aparecer.
Es cierto que la Ciencia Médica establecida y la maquinaria económica que se mueve en su trasfondo tiende a desacreditar todo aquello que se aparte de la ortodoxia, de lo establecido, del negocio que implica a las distintas empresas conectadas con el restablecimiento de la salud, pero también lo es que las novedades, salvo aquello que produce la misma industria, suelen despertar la desconfianza de lo institucionalizado como verdad científica, aun cuando después demuestren su utilidad.
Ejemplo notable en ese sentido fue que dos de las revistas científicas más importantes del campo (Science y Nature) se negaron a publicar los trabajos iniciales de Kary B. Mullis relativos a la reacción de la polimerasa, que son la base para las pruebas de ADN, quien pocos años más tarde recibiera el premio Nobel precisamente por ese trabajo. También Jenner, quien descubrió la vacuna contra la viruela, recibió la desaprobación de sus pares. Y lo mismo ocurrió con Ignác Semmelweis, quien fue el primero en pregonar la asepsia de todos aquellos que intervinieran en procesos quirúrgicos para evitar la contaminación y las complicaciones infecciosas en parturientas, lo que le valió ser ridiculizado por sus contemporáneos y su expulsión de la maternidad en la que trabajaba.
Entre todas esas terapias, una que persiste en el tiempo (Samuel Hahnemann la postuló en 1796) y con mayores pretensiones científicas es la Homeopatía.

La Homeopatía: qué es y sus números
Quienes la practican parten de un principio básico, que es que aquello que produce un desequilibrio en el organismo es capaz de restablecerlo. Obviamente que la cantidad del elemento patógeno debe ser infinitesimalmente pequeña, puesto que, en caso contrario, tendería a agravar la dolencia. Por ello recurren a un procedimiento estricto, por el cual diluyen la sustancia (que puede ser de origen mineral, vegetal o animal) hasta que su presencia, en el mejor de los casos, es ínfima.
De todas maneras, según sus seguidores, el efecto es pleno, principalmente por dos razones: una, porque el cuerpo tiende a la armonía y estos preparados lo ayudan a crear reacciones defensivas inmunitarias para combatir aquello que lo afecta, y la otra, que las moléculas de agua, líquido en que se disuelven los elementos (también el alcohol), almacenan las cualidades curativas de los compuestos, aunque solamente subsistan trazas de ellos.
 Para que los efectos deseados sean plenos, deben administrarse sublingualmente (por ser esta zona profusa en irrigación, lo que hace que circulen rápidamente por el torrente sanguíneo) y es imprescindible no exponer el específico al ambiente y mucho menos tocarlo para evitar su contaminación.
Dentro del seno de la Homeopatía existen dos tendencias, la unicista y la pluralista. Mientras que la primera insiste en que hay que buscar un único elemento que dé cuenta de la sintomática del paciente, la segunda cree que es necesario aplicar dos o más para revertir el cuadro.
Sea por uno u otro método, el médico homeópata hace una historia clínica completa y prescribe sus medicinas según la sintomatología.
Explican que el crecimiento de las enfermedades crónicas que se experimenta en las últimas décadas se debe a que buena parte de la medicina alopática se centra en tratar los síntomas, suprimiéndolos, en lugar de atacar las causas que las producen y que ello es consecuencia de la fragmentación del ser humano. En lugar de tomarlo como un todo, la superespecialización condujo a que solo se vea la dolencia, por lo que se lo descuida. Por el contrario, los homeópatas tienen una visión holística de la persona, por lo que no solamente se dedican a sanar la parte afectada sino que idealmente buscan restablecer la armonía del ser, con todas sus aristas.
La cantidad de preparados homeopáticos es casi incalculable (existen listados parciales) y suelen nombrarse en latín. La dosificación, la frecuencia y el grado de dinamización (disolución) dependen de la dolencia, de su gravedad y de la condición general del paciente. Se presentan en forma líquida, de pastillas, gránulos, glóbulos, etc.
En cuanto a su importancia, la Organización Mundial de la Salud la ubica como el segundo sistema, detrás de la Medicina tradicional. Si bien está en todas las latitudes del globo, tiene raíces más profundas en casi toda Europa y en buena parte de Asia.
Por ejemplo, en Francia se estima que actualmente cerca del 40% de sus habitantes recurre frecuentemente a ella. En Alemania, los medicamentos homeopáticos rondan el 3,2% del total de ventas, mientras que el 11,5% de su población ha recurrido al menos una vez a esta clase de tratamientos. En Canadá, según una encuesta realizada en Quebec, un 3% de los niños concurren a consultas homeopáticas. En la India existen más de 40 escuelas de la especialidad, además de medio millón de médicos registrados en ella y alrededor de 100 millones de personas recurren únicamente a la Homeopatía para solucionar sus problemas de salud.

Algunas dolencias que trata
Antes de pasar a describir las más importantes que se relacionan con algún tipo de discapacidad, es necesario hacer un par de aclaraciones.
Por un lado, que los homeópatas son médicos diplomados, requisito indispensable para obtener la certificación. Como tales, los hay buenos, regulares y malos, escrupulosos y no tanto.
Por el otro, que ninguna escuela ni individuo serio que adscribe a esta forma particular de sanar postula a la Homeopatía como la panacea universal, esto es que, como todo saber, tiene límites y el propio profesional aconsejará recurrir a las formas alopáticas cuando la problemática exceda su campo de conocimiento. Claro que, como en toda actividad humana, también están los otros.
- Autismo
Afirman que la Medicina corriente no puede curarlo y que los tratamientos conductuales solamente logran mejoras superficiales, condicionando las conductas sin hacer desaparecer el problema de base.
Por el contrario, la Homeopatía, afirman, sí puede hacerlo. Para ello es necesario descubrir las falencias individuales de la fuerza vital del individuo y dar con el medicamento adecuado (los más utilizados: Mercurius Solubilis, Lyssinum, Helleborus, Chocolate, Silicea y Stramonium, entre otros), según los síntomas predominantes en la vasta lista que configura a estos Trastornos.
Explican que el tratamiento puede ser prolongado (incluso durar años), puesto que, pese a que los primeros efectos suelen apreciarse en un tiempo relativamente breve, el tratamiento implica ir por capas, hasta llegar al núcleo.
Algunos también sugieren que se suspendan otras terapias, para poder observar la progresión de la terapéutica y que no interfieran negativamente. Lo mismo respecto de la medicación alopática.
Estiman que es preferible que la primera intervención se produzca antes de los 5 años, puesto que a mayor edad se presentan progresivamente mayores dificultades, lo que ralentiza el proceso curativo.
- Epilepsia relacionada con problemas mentales y conductuales
Distintos estudios sugieren que el tratamiento homeopático logra idéntica efectividad o superior que el convencional, siendo otras de sus ventajas el menor costo, estimado en al menos la décima parte, y la carencia de efectos secundarios en la medicación suministrada.
Uno de estos trabajos sugiere que la mejora con medicamentos alopáticos ronda en 50%, mientras que el realizado con los específicos de su especialidad rondan el 73%.
Los preparados más frecuentes, entre muchos otros, que se utilizan para tratar la Epilepsia son: Bufo, silicea, sulphur, pulsatilla, Cuprummetalicum, medorrhinum y syphilinum.
- Artrosis
La osteoartrosis o artropatía deformante se caracteriza por el desgaste de los cartílagos y de los huesos que conforman las articulaciones, lo que termina por dificultar seriamente la movilidad.
Si bien suele ser más frecuente en personas mayores y sobre todo en mujeres, es posible que se contraiga a edades tempranas y también por varones, favorecida por factores tales como obesidad, lesiones, enfermedades reumáticas, infecciones, ejercitación excesiva y mal realizada, etc.
Las estimaciones indican que el 70% de las personas con más de 60 años presentan evidencias de alteraciones articulatorias, aunque únicamente la mitad de ellas manifiestan síntomas dolorosos y limitaciones progresivas en el movimiento, mientras que las etapas iniciales son asintomáticas.
Según afirman sus cultores, la Homeopatía es la mejor opción para su tratamiento, dado que retrasa y limita su evolución, además de mejorar el estado anímico del paciente, que resulta impactado colateralmente por las dificultades que acarrea la artrosis. Incluso sería efectiva en estados avanzados de la enfermedad, para cuya atención disponen de medicamentos de aplicación local.
Los elementos más usuales para el tratamiento de la artrosis incluyen Apis mellifica, Argentumnitricium, Benzoicumacidum, Calcárea carbónica, Cartílago, Colchicum, Kalmia, Ledum palustre, Lycopodium, Rhododendrony Rhustoxicodendron.
- Patologías oculares
También se la reputa efectiva para las afecciones de distinto calibre que pueden interesar a la Oftalmología.
Así, muchos de los afectados por cataratas, glaucoma, conjuntivitis, orzuelos y otras patologías no solamente podrían curarse, sino que la Homeopatía podría utilizarse como un preventivo ante antecedentes familiares que mostraran la propensión a padecerlas o cuando existan indicios de la posibilidad de su aparición.
Una de las ventajas de recurrir a esta metodología es que, una vez más, los medicamentos, a diferencia de los que se suministran tradicionalmente, no tienen efectos devastadores sobre el organismo y también que muchos de los pacientes evitarán cirugías, cauterizaciones y otros procedimientos que, aunque relativamente simples, no dejan de ser cruentos.
Entre muchos otros, se recomienda utilizar para problemas oculares: Bryonia, Osmium, Glonoinum, Prunusspinosa, Aconitum, Argentunnitricum, Belladonna, Euphrasia y Ferrumphosphoricum.
- Problemas conductuales, emocionales y del aprendizaje
También pueden ser tratados los niños con Trastorno por Déficit de Atención con y sin Hiperactividad, aquellos con problemas emocionales y los que tienen problemas de aprendizaje, siempre que no se deba a causas neurológicas, según pregonan los homeópatas.
Miedo, angustia, ansiedad, agresividad, desobediencia, inquietud, apatía, indiferencia, variabilidad del humor, negativismo y tantas otras suelen ser conductas propias de los niños ante algunas circunstancias de su vida o durante breves períodos. Cuando persisten, requieren de atención.
Para muchos de los seguidores de esta corriente, todas estas manifestaciones persistentes son una respuesta al ambiente sobre las que debe actuarse, teniendo en consideración al ser humano íntegro.
A diferencia de lo que ocurre en Alopatía, los preparados que se prescriben no buscan tranquilizar mediante drogas de alto impacto y de marcados efectos secundarios, sino que ayudan a recobrar el equilibrio emocional, además de actuar como preventoras de otras enfermedades psicosomáticas.
Lycopodium, Lachesis, Pulsatilla, Calcárea carbónica, Chamomilla, Coffea, Medorrhinum y Nux vómica suelen ser los remedios utilizados para el tratamiento, por citar solamente algunos del amplio repertorio.
- Como complemento de otras prácticas
Aunque en algunos casos los homeópatas desaconsejan la mixtura de procedimientos y la postulan como un modelo clínico terapéutico diferenciado, en otros estiman a su disciplina como un buen complemento de otras prácticas.
Algunas de las sustancias suministradas antes de intervenciones quirúrgicas podrían resultar en disminución del riesgo de infecciones, del dolor y de la aparición de hemorragias (por ejemplo, Arnica).
En otros casos, mejorarían la recuperación en el posoperatorio, acelerando la cicatrización, previniendo complicaciones, actuando como analgésicos, disminuyendo la infamación, acelerando los tiempos de recuperación y sustituyendo analgésicos agresivos, como la morfina (entre otras, Actea racemosa, Allium cepa, BerberisVulgaris e Hypericum).
También resultaría útil para restablecer pacientes amputados y para disminuir los inconvenientes de los primeros tiempos en el uso de prótesis.
Si bien no existe un acuerdo generalizado entre los homeópatas, muchos de quienes adscriben a este modelo postulan que también resulta beneficioso para el tratamiento del cáncer, las enfermedades autoinmunes, la diabetes, las enfermedades mentales y muchas otras.

La postura contraria
La acusación más seria que se le hace a la Homeopatía es que carece de base científica.
En ese sentido, sus afirmaciones de principios no se respaldan en resultados empíricos que avalen lo que pregonan, empezando por que en los análisis de sus preparados, en algunos casos, no se ha hallado rastro alguno de las sustancias originales y en otros las cantidades remanentes son tan escasas que resultaría prácticamente imposible que produjeran efecto alguno.
Respecto de la memoria molecular de los líquidos utilizados como diluyentes, tampoco existe, hasta el presente, prueba alguna de ello, lo que echaría por tierra las afirmaciones al respecto.
A su vez, en lo que hace a los resultados de los estudios que se publican en favor de la Homeopatía, la metodología utilizada difiere de la estándar y, bien analizados, las conclusiones de ninguna manera son concluyentes, puesto que en ellas los supuestos beneficios suelen presentar niveles similares de mejoría que los del grupo testigo, por lo que algunos detractores de esta práctica sugieren que buena parte de los restablecimientos se deben a remisiones espontáneas.
Tampoco la teoría de la similitud tiene fundamentos sólidos, puesto que no existe investigación alguna que la avale.
Otro de los aspectos que se señalan es que contradice los conocimientos biológicos actuales, al desentenderse de la existencia de patógenos (virus y bacterias) como causantes de las enfermedades y centrarse en la estimulación homeoestática del organismo humano para retornar al equilibrio, lo que, incluso puede ser peligroso ante patologías graves.
Si bien se acepta la inocuidad de los medicamentos homeopáticos y se reconoce su menor costo, se hace hincapié en que la demora en recurrir a los tratamientos probados puede complicar la recuperación del paciente.
Otro aspecto que descuida es el referido a los síndromes y enfermedades genéticos, para los que, si bien la Medicina tradicional, en la inmensa mayoría de los casos, no tiene respuestas, tampoco puede hallárselas en la Homeopatía, la que ni siquiera los considera dentro de su teoría.
Por todas estas objeciones y muchas más que se le hacen, quienes refutan la validez de esta práctica piensan que el posible efecto benefactor que hallan algunos pacientes recurriendo a ella pueden deberse a la simple sugestión.

Para cerrar
Como las caras de una moneda, intentamos reflejar las opiniones respecto de esta bicentenaria metodología clínica, para que cada uno saque sus propias conclusiones.
Quizás un aspecto a resaltar es que su longevidad juega en su favor y en su contra: por un lado, su mantenimiento en el tiempo aparece como la nota positiva; por el otro, la negativa es que, a pesar de ello, no termina de instalarse como una práctica universalmente aceptada.

Ronaldo Pellegrini
ronaldopelle@yahoo.com.ar

Algunas fuentes:
- http://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/eficacia-homeopatia-epilepsia/
- http://www.abchomeopatia.com/autismo-y-homeopatia/
- http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/ho meopatia/articulos-relacionados/artrosis-causa-de-discapacidad-que-puede-evitarse.html
- http://elabcdeladiscapacidad.blogspot.com.ar/2013/05/medicina-alternativa.html
- http://www.similia.com.mx/index.php?sec=opinion&id=47
- http://docsetools.com/articulos-para-saber-mas/article_57804.html
- http://www.elcisne.org/noticia/homeopatia-autismo/2902.html

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