lunes, 3 de mayo de 2021

EDUCACIÓN SEXUAL EN ESCUELAS DE EDUCACIÓN ESPECIAL




El tema de la ESI vuelve a poner en evidencia un problema que se replica, pese al paso del tiempo, como es la sexualidad de las personas con discapacidad, el que a su vez es parte de uno mayor: el respecto de los deseos y la voluntad de los sujetos, y también la resistencia de algunas familias, docentes y directivos a romper con estos prejuicios y con estereotipos sociales relativos a los sexos. Se cuestiona la realidad y se dan los fundamentos sobre la necesidad de que la Educación Sexual sea parte de la Educación Especial.


Con la promulgación de la Ley 26.150/061 de Educación Sexual Integral (ESI), todas las escuelas del país de niveles y modalidades privadas o estatales, religiosas o laicas, están obligadas a impartir Educación Sexual Integral a sus estudiantes, ya que la ESI es un tema público y por ende es un tema de la escuela. Sin embargo en la Modalidad de Educación Especial -y en este caso en el Conurbano Bonaerense- existe cierta resistencia por parte de docentes a su aplicación por no estar capacitades, por temor a los cuestionamientos de las familias, cuando no de directives y compañeres, por escasas estrategias para su implementación, porque no se proponen encuentros para compartir experiencias entre les docentes, porque se desconocen temáticas implicadas en los lineamientos curriculares o porque no es una demanda de les jóvenes.
Entendiendo esas resistencias, y claro que trabajando sobre la ESI, es que partimos desde ahí, entonces nos preguntamos: ¿necesitamos les docentes una ESI con perspectiva en diversidad funcional/discapacidad? ¿Es necesario adaptar los contenidos curriculares para trabajar la ESI en educación especial? ¿Existe un abordaje estratégico-metodológico para abordar la ESI? ¿Cuál es la forma de abordarla: taller, asignaturas o proyectos a partir de una temática? ¿Todes les docentes debemos hacernos cargo de impartir ESI, o solamente aquelles que tienen preparación, ganas o curiosidad sobre la temática? ¿La ESI, es un tema transversal y sistemático o un proyecto de corta duración? ¿Cómo estructuramos la gramática escolar para que la ESI nos interpele en todo momento?
Hay que mencionar además que al focalizarnos en les docentes de educación especial podemos escuchar dudas sobre si el cuerpo sexuado de un sujetx con discapacidad/ diversidad funcional es igual que el cuerpo sexuado de cualquier sujetx social, y esta es una cuestión importante a de-construir para entender y revalorizar LOS cuerpoS sexuadoS, diversoS y deseanteS.
En las escuelas de educación especial se generan y re-producen desigualdades entre varones y mujeres, ya sea por características físicas, intelectuales o emocionales. Nos preguntamos hacia el interior de estas escuelas cuáles son los estereotipos que sobre lxs sujetos de Educación Especial se construyen en relación a lo que significa ser mujer y ser varón. ¿Cómo se tramitan dentro de la Escuela Especial las diversas identidades? Y si se tramitan, ¿cómo se hacen presentes dentro de la escuela? Y si no se tramitan, ¿qué pasa con las personas LGTBQI con diversidad funcional/discapacidad? ¿Las relaciones de poder entre varones y mujeres dentro de la escuela cómo se imparten? ¿La autonomía y la autodeterminación co-rresponde a la familia, a la escuela o a ambas? ¿Será posible darnos cuenta que la sobre-protección deriva en dejar a las personas -con y sin discapacidad- muy desprotegidas?
Y si seguimos complejizando nuestra idea e incluimos a las familias surgen más preguntas para reflexionar: ¿Es necesario realizar talleres con familias dentro de la escuela? ¿Por qué es imprescindible en educación especial trabajar con las familias a diario? ¿Cómo abordar la ESI cuando la familia cree que su hije será un niñe toda la vida o no tendrá pareja o siempre permanecerá a su lado? ¿Cuál es el límite entre cuidarles y sobre-protegerles? ¿Qué pensarán las familias si abordamos talleres de ESI? ¿Surgirán resistencias? ¿Qué necesita tener en cuenta la escuela para respetar el derecho a la intimidad, y colaborar con las familias para que también ellas lo respeten? Debemos re-valorizar el aporte que las familias pueden realizar en las escuelas, no todo lo debemos ofrecer desde la escuela, como también es importante aprender de las actitudes saludables que implementan muchas familias.
La sociedad en general, las familias y muchas veces hasta les mismes docentes arrastran representaciones sociales e históricamente arraigadas sobre las personas con diversidad funcional/discapacidad al considerarles: infantiles; dependientes; que no entienden; que no saben y que no van a aprender nunca; que son eternxs niñes; que son asexuados, sin deseos; o desenfrenados; sin necesidades propias; ángeles puros, seres de luz, que no pueden construir un proyecto de vida propio; que no pueden elegir ni siquiera, y muchas veces, qué ropa ponerse… Estos preconceptos, que se hacen conceptos, generan prácticas sociales, escolares y culturales discriminatorias que afectan directamente las subjetividades de les estudiantes. “Asumir la sexualidad como un derecho y como un contenido educativo no solo aporta al desarrollo de ciudadanos libres, saludables y responsables, sino que también contribuye a construir subjetividades y relaciones libres de discriminación y violencia”2.
Necesitamos reflexionar urgente como colectivo docente sobre nosotres mismes -en relación a nuestra sexualidad, mitos, prejuicios, ideas- y sobre la manera de llevar adelante prácticas docentes críticas y basadas en una perspectiva de género -como herramienta para modificar actitudes, violencia y desigualdades entre los sexos- y derechos humanos -reconociendo al otro como un semejante, acreedor de los mismos derechos, a pesar de las diferencias culturales, sociales, económicas, biológicas, etc.- que nos conduzcan a una educación sexual más justa e igualitaria. Así, nuestra tarea de acompañar a les estudiantes a expresar la “voz propia” y compartir sus “experiencias” se daría con más fluidez y sin tanta resistencia.
Es imprescindible incluir en nuestras propuestas pedagógicas “Talleres con familias”, para que puedan reflexionar sobre la responsabilidad que tienen sobre la autonomía de sus hijes, para que puedan conocer y ser interpelades sobre problemáticas que afectan a toda la sociedad y que las personas con diversidad funcional/discapacidad no son ajenas: vínculos violentos, salud sexual y reproductiva, embarazo adolescente, aborto, violencia de género, abuso sexual infantil, lenguaje inclusivo, visibilización de identidades no binarias, etc. Se trata de habilitar-nos a pensar la diversidad funcional/discapacidad más allá de los modelos hegemónicos y de los cánones de interpretación bio-médicos /rehabilitatorios imperantes para este colectivo.
Como impulsoras de la aplicación efectiva de la Ley de ESI en Escuelas de Educación Especial del Conurbano Bonaerense, nos es necesario definirla y sentar una posición crítica y compleja al respecto, corriéndonos del paradigma bio-médico basado en los peligros, la prevención de enfermedades, la sexualidad acotada a la genitalidad y la falta de deseo en el encuentro amoroso con un otrx, en-focando nuestra práctica con la ESI desde una perspectiva “integral” donde se ponga en juego lo psíquico, emocional, afectivo, ético, histórico, social y cultural y recuperando en los sujetxs necesidades, afectos y capacidades.
Por lo tanto para nosotras la Educación Sexual Integral es la posibilidad que tienen niños, niñas y adolescentes a poder decidir, a poder conocer, a cuidar sus cuerpos, a trabajar desde la afectividad, el placer, el respeto por la autonomía, la libertad, la diversidad y por sobre todo para poder transitar una vida libre de violencias, prejuicios y estereotipos, creando así relaciones más justas e igualitarias.
Las preguntas expuestas en estas líneas y todas las que puedan surgir a partir de este relato, nos motivan a insistir por el cumplimiento del derecho de nuestres estudiantes a recibir ESI en las escuelas. Derechos que muchas veces no son siquiera reconocidos por lxs mismos estudiantes, ya que en su vida cotidiana la ESI les es ajena porque se la hacen sentir ajena. Pero la ESI es derecho y nuestro camino es convertirla en herramienta en nuestros espacios y para nuestros vínculos.

Rocio Di Nápoli*
Adriana -Nani- Peña**

* La Prof. Rocio Di Nápoli es Docente de Educación Especial (ISPEE) del Distrito de Morón, Feminista y Conurbana. E-mail: rociodin@yahoo.com.ar
** La Lic. Adriana -Nani- Peña es Docente de Educación Física del Distrito de Morón y Merlo, Licenciada en Trabajo Social, Licenciada en Ciencias de la Educación y Feminista. E-mail: nanimpena10@yahoo.com.ar

Notas:
1- Ley 26.150/06 -Educación Sexual Integral- se sancionó en el año 2006 y creó el Programa Nacional de Educación Sexual Integral que elabora los lineamientos curriculares y las propuestas pedagógicas para el abordaje adecuado de los mismos en los diferentes niveles educativos.
2- FAUR, Eleonor; Gogna, Mónica, “La Educación Sexual en la Argentina. Una apuesta por la ampliación de derechos”, Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Presidencia de la Nación.

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