sábado, 7 de mayo de 2022

EL MUSEO CASTAGNINO+MACRO DE ROSARIO CREA VERSIONES EN 3D DE OBRAS DE BERNI PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD VISUAL





Cinco obras del artista rosarino, que forman parte de la serie Juanito Laguna y que son de las más emblemáticas de la colección permanente del museo, tendrán sus versiones 3D, táctiles, en junio. Esta producción es parte de un proyecto de accesibilidad que el Área Educativa de la institución lleva adelante con distintos colectivos de personas con discapacidades.


El Área Educativa del Museo Castagnino+Macro de Rosario lleva adelante un proyecto de sensibilización artística para personas ciegas en el marco de una serie de actividades inclusivas como la producción de audioguías, videos con lenguajes de señas y subtitulado y otras propuestas de accesibilidad en las dos sedes de la institución. Uno de los objetivos es la producción de prototipos e impresión 3D de los xilocollages de Antonio Berni pertenecientes a la colección del museo. El plan es tener para junio estas obras en 3D, palpables y táctiles. Para eso, el museo trabaja con el Movimiento de Unidad de Ciegos y Ambliopes de Rosario (MUCAR).

Adaptar obras para los diferentes colectivos que visitan el museo —entre ellos, personas ciegas y con otras discapacidades visuales, sordas o con discapacidad intelectual— es desde hace tiempo uno de los objetivos del Área Educativa.

Siempre nos interesó la inclusión. Comenzamos a sensibilizarnos con una obra muy importante de nuestra colección que se exhibe mucho en sala. Tanto para los rosarinos como para todos los argentinos, Berni es un artista importantísimo”, sostiene Ángela Ríos, integrante de esa área.

“Recibimos una respuesta hermosa de parte de todos los visitantes. Estamos muy agradecidos y disfrutamos mucho los encuentros con ellos, los recorridos por las salas, las charlas y los debates posteriores”, agrega.Los cinco xilocollages que tendrán su versión 3D son Juanito pescando (1962), Juanito pesca con red (1961), Juanito con pescado (1961), Juanito cazando pajaritos (1961) y Juanito bañándose (1961). En 1962 el artista obtuvo el Gran Premio de Grabado y Dibujo en la XXXI Bienal de Venecia con estas obras y otros diez collages.


La obra del artista que nació en Rosario en 1905 y realizó sus primeros estudios de dibujo en la Academia de Arte del Centre Catalá forma parte del patrimonio de la institución gracias a la donación de Domingo Minetti y Gonzalo Martínez Carbonell, dos coleccionistas de arte de la ciudad. 

La participación de cada colectivo

El programa de accesibilidad del museo tiene diferentes actividades y dispositivos. Para conocer y abordar adecuadamente la singularidad de cada colectivo se desarrollaron capacitaciones con profesionales e instituciones idóneas como la Dirección de Discapacidad Municipal, el Círculo de Sordos, la Biblioteca Argentina y el ya mencionado MUCAR.

De esta forma, el abordaje siempre es interdisciplinario. A través de los años se generó una red colaborativa para pensar, planificar y diseñar metodologías de trabajo de acuerdo a las necesidades de cada grupo.

“Si bien ya teníamos textos en braille y audio descripciones de las obras, nos faltaba este acercamiento sensible que tiene que ver con el recorrido táctil”, dice Ríos. “Todo este trabajo no puede realizarse solo desde la institución, hay que hacerlo en conjunto, necesitamos la percepción del colectivo”, explica Juliana Tomatis, también del Área Educativa del museo.

“La participación y la inclusión social se logran no solo eliminando las barreras edilicias impuestas por nuestras sociedades modernas, sino también accesibilizando el patrimonio a través de herramientas y dispositivos centrados en las expectativas y necesidades de los públicos que nos visitan”, define el museo en su página web.

Florencia Cardú, otra de las integrantes del equipo educativo, cree que el mayor cambio de conciencia que debe hacerse es “aprender a entender los distintos modos de acercamiento a las obras de arte”. “No nos pueden ser ajenos esos modos. Es un trabajo minuto a minuto, que requiere mucha escucha”, agrega.

“Cuando hicimos los videos con lenguaje de señas aprendimos, por ejemplo, a trabajar en los fondos, que no se proyecten sombras; tuvimos que encontrar una luz adecuada. Las personas con las que trabajamos, Romina y Eduardo del Círculo de Sordos, nos fueron asesorando. También fuimos trabajando el lenguaje del arte para que fuera comprensible, ya que no existen algunas palabras en lenguaje de señas”, grafica Ríos.

“El trabajo en red es clave, se necesitan las dos patas. Cuando te encontrás con cada una de las comunidades, para nosotros es un aprendizaje entender sus necesidades. Siempre son muy exigentes y eso está muy bien. Necesitamos visibilizar la problemática y que ellos no sean ‘los otros’ sino que formen parte de la sociedad entera”, refuerza Cardú.

El proyecto también cuenta con el apoyo del Área de Derechos Humanos y de la Dirección de Inclusión y Accesibilidad de la UNR, y de docentes y estudiantes de la Escuela de Ingeniería Electrónica y Mecánica de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la Universidad Nacional de Rosario.

La obra en tres dimensiones

El proceso de trabajo de impresión en 3D comienza a partir de una foto de la obra original. El primer paso es vectorizar cada imagen. La vectorización consiste en convertir imágenes que están formadas por píxeles en imágenes formadas por vectores. Una imagen vectorial es una imagen digital formada por objetos geométricos (segmentos, polígonos, arcos, muros), cada uno de ellos definido por atributos matemáticos de forma, de posición. Con esta versión, el equipo de ingeniería en sistemas realiza una impresión 3D.

Con la primera versión impresa, se realiza una aproximación táctil en MUCAR: las personas ciegas indican si pueden identificar o no los elementos que aparecen en relieve. Luego, con las sugerencias recibidas, se vuelve a vectorizar limpiando algunos detalles que puedan obstaculizar la correcta identificación. Ya corregida, se imprime la versión final. “Con las planchas 3D de la serie Juanito Laguna, que tiene muchos datos, fue necesario encontrar una narrativa de cada obra. La metáfora de la caña de pescar fue clave”, describe Cardú. “Cuando hay tantos elementos, hay cosas que se tienen que borrar”, agrega.

Juanito Laguna está inspirado en los niños de los barrios pobres de la ciudad. “Juanito es un chico pobre pero no un pobre chico. No es un vencido por las circunstancias sino un ser lleno de vida y esperanza, que supera su miseria circunstancial porque intuye vivir en un mundo cargado de porvenir”, describió el artista.

Un símbolo de Rosario

El Museo Castagnino+Macro está compuesto por dos sedes: una histórica, el Museo Municipal de Bellas Artes Juan Castagnino creada en 1937 y otra contemporánea, el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario que abrió sus puertas en 2004, como anexo para contener las obras de arte contemporáneo que formaban parte del patrimonio. Entre ellas, la colección de xilocollages de uno de los artistas emblemáticos de Rosario.

En 1920 Berni realizó su primera muestra individual. En 1925 viajó a Europa gracias a una beca otorgada por el Jockey Club de Rosario. Se interesó por el surrealismo y, al mismo tiempo, se sintió atraído por los artistas del Renacimiento. En 1930 regresó al país con su mujer francesa y su hija. La situación política, social y económica de los años ’30 definió su personalidad plástica, marcada por su identificación con las ideas políticas socialistas. Se instaló en Rosario en 1933, donde dirigió la Mutualidad Popular de Estudiantes y Artistas Plásticos, y alentó a los artistas jóvenes a expresar su disconformidad política y social. Entre ellos, Juan Grela, Leónidas Gambartes y Lino Enea Spilimbergo.

Berni siempre estuvo preocupado por las injusticias sociales y, particularmente, por la vida de los niños pobres. La serie de Juanito Laguna fue realizada en xilocollage, técnica de la disciplina del grabado. El grabado es una técnica artística de impresión que consiste en transferir a un papel una imagen dibujada con instrumentos punzantes (gubias) en una plancha de madera llamada taco, que se entinta y se imprime sobre papel. La particularidad de esta técnica es que, al tratarse de una impresión, le permite al artista repetir tantas veces como quiera la misma imagen.

Berni inventó una nueva técnica de grabado a la que llamó “xilocollage”, que consistía en pegar distintos objetos sobre el taco de madera en el que producía la imagen. De esta manera, cuando entintaba el taco, no solo se imprimía la imagen sino también la huella de los distintos elementos que pegaba en la madera (por ejemplo, trozos de metal, monedas, puntillas y muchas cosas más). En breve, el invento de Berni se transformará en 3D y su obra será táctil e inclusiva.

Por Juan Mascardi

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