sábado, 4 de junio de 2022

NOS MIRAN RARO PERO SOMOS COMO CUALQUIER PERSONA




Tiene 25 años y forma parte del equipo nacional que fue subcampeón mundial en Brasil 2019 y Perú 2022. Es un deportista nato: llegó a cinturón negro en taekwondo, corrió maratones y ganó torneos de ping pong. 
Unhold reparte su tiempo entre su trabajo en una verdulería de San Miguel, los entrenamientos con la selección y su trabajo como entrenador a niños.

Lucas Unhold tiene 25 años y desde 2017 forma parte de la selección nacional de futsal para personas con síndrome de Down. Pero con esa definición nos quedamos cortos. Undhol es un deportista nato que, con admirable esfuerzo y el acompañamiento y la mentoría de su padre, Javier, logró lo que pocos consiguen: llegar a cinturón negro en taekwondo, correr maratones de 10 kilómetros, salir subcampeón en ping pong y ganar en competencias de natación. Hoy, Unhold reparte su tiempo entre su trabajo en una verdulería de San Miguel, los entrenamientos con la selección y su trabajo como entrenador a niños en ese barrio y en el club Chacarita.

¿Cuál es tu mejor recuerdo con la selección?
—El mejor recuerdo que tengo con la selección es estar cantando y saltando con la selección una canción de Yerba Brava, La Cumbia de los trapos, que tiene que ver con el fútbol. Otro de los mejores días es el día que le hice el primer gol a Brasil, siendo visitantes, en 2019. Y también el Mundial que pasó estuvo muy lindo. Se me escaparon un par de pelotas pero estuvo muy bueno.

¿Qué preconceptos sentís que tiene la gente sobre las personas con síndrome de Down?
—Tanto yo como mis compañeros nos damos cuenta de que se refieren a nosotros con una palabra que no nos gusta. Eso pasa mucho en la calle. Todos dicen que las cosas cambiaron, pero no cambió nada. Suelo escuchar que la gente usa esa palabra. Nos tienen que dar mucha integración a nosotros. A veces nos miran raro, pero no somos raros. Somos como cualquier persona.

¿Cómo es un día perfecto para vos?
—El día perfecto es un día en el que ganamos con mi club, Chacarita.

¿Cómo se dio tu involucramiento en el club Chacarita?
—Un día me invitaron a la cancha. Ahí conocí al presidente del club y le comenté que me gustaría que ahí tuviesen distintos equipos para personas con discapacidad. Lo convencí. En un mes se hizo todo. Al principio éramos solo dos y de apoco se fueron incorporando más chicos. Queremos competir.

Lograste cosas admirables. ¿Cuál es tu sueño hoy en día?
—Mi sueño es muy difícil, pero nunca pierdo la fe: me gustaría jugar en la primera de Chacarita. Y con la selección, lograr juntarnos todos los fines de semana para entrenar y mejorar cada vez más, para un día ganar ese Mundial que tanto deseamos. Hoy entrenamos alrededor de tres veces por mes, en lugares que varían según la banca que haya. 

—¿Cuál es tu mayor fortaleza?
—A nivel físico, mi pierna izquierda. Tengo mucha fuerza en esa pierna. En lo personal, diría que mi fortaleza es mi carácter. Siempre me dio buenos resultados. Cuando corría maratones, siempre me exigía más, aunque estuviese agitado, y así logré tiempos inimaginables. Tengo mucha perseverancia.

Fuente: Redacción

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