martes, 16 de febrero de 2010

Salud bucal en niños con discapacidad




Se cree que la atención odontológica a personas con discapacidad requiere entrenamiento especial y equipo adicional. Quizás sí, pero no para orientar, educar a los padres y enseñar estrategias con alto componente preventivo de enfermedades bucales futuras. Todavía hoy muchos padres y odontólogos piensan que esos pacientes deben ser hospitalizados para recibir el tratamiento adecuado, que sin duda algunos requerirán hospitalización y muchos otros pueden ser tratados en consultorio. La salud bucal de los niños especiales depende del trabajo estrecho del odontólogo y los padres o familiares del niño, todos los días y desde el nacimiento.
El niño con discapacidad es potencialmente un paciente de riesgo odontológico. Esta afirmación se fundamenta en:
• Condiciones bucales: porque existen ciertas enfermedades genéticas o motoras donde pueden aparecer defectos en la mineralización del esmalte dental, maloclusiones, enfermedad de las encías.
Limitaciones físicas: ya que algunos no pueden masticar bien, lograr una motilidad de la lengua adecuada, o incoordinación motora general que les dificulta la autolimpieza, o simplemente la propia autonomía en la higiene diaria.
Dietas especiales: ya que algunos, por la propia dificultad para tragar o masticar necesitan dietas licuadas, blandas, pegajosas que permanecen en la boca por mucho tiempo antes de ser tragadas.
Medicamentos: algunos de ellos, para poder ser agradables, tienen un alto contenido de azúcares, otros reducen el flujo salivar o colorean el esmalte dental.
Problemas bucales severos acompañan con frecuencia a las personas adolescentes y adultas con discapacidad y que podrían haberse evitado o al menos disminuido si se hubieran implementado desde el nacimiento medidas preventivas odontológicas.
Existe el “mito” de que la aparición de los dientes en la boca del bebé o niño marcan el inicio de la primera visita al dentista. Muy por el contrario, hoy la ciencia odontológica intenta intervenir lo más tempranamente posible: desde la mamá embarazada indicándole los cuidados que debe tener en estos 9 meses y educándola acerca del futuro bucal de su bebé. Y es en este último punto que aspectos como higiene bucal posterior al amamantamiento o mamadera, higiene bucal durante el baño del bebé, elementos para realizar la higiene, meses o años en los que se produce la erupción dentaria temporaria o de leche, malestares del bebé en la época eruptiva, endulzar la mamadera con azúcar y peligro de la permanencia de ella en la cuna, caries del biberón, medicamentos dulces y espesos, etc., representan aspectos que deberían abordarse con los padres.
Los aspectos detallados también conciernen a los papás de los bebés y niños con discapacidad. La dieta blanda, altamente cariogénica, es un factor peligroso cuando se encuentra alterada la masticación de niño, en donde los alimentos permanecen por mucho tiempo en boca, producen ácidos que con los microorganismos que normalmente están en boca provocan lentamente la desmineralización de los elementos dentarios y la inflamación de las encías.
El tratamiento odontológico propiamente dicho que se ofrece a estos pacientes debe poner énfasis en los métodos preventivos contra las caries dentales y las enfermedades de las encías. La necesidad de instalarlos en los primeros años de vida creará un hábito que llevará a mantener la salud bucal de los bebés y niños con discapacidad y en definitiva a mejorar su calidad de vida.
Evaluar los tejidos orofaciales de un bebé o un niño con discapacidad implica no sólo examinar dientes o encías, sino también labios, postura de la lengua, mejillas, tono muscular, postura de la cabeza, control en la secreción de saliva, etc. Esto llevará a la derivación a otros profesionales de la salud que mejoren la postura de ese niño y que a corta edad pueda instalar estrategias que reviertan o impidan la permanencia de malposiciones.
Orientación odontológica desde bebés
La técnica de cepillado para pacientes con discapacidad debe ser sencilla, para que pueda ser realizada por él mismo, si es necesario fabricando un cepillo individual y lo suficientemente efectiva para que de no ser así sea completada por los padres. El primer cepillo dental del bebé es una gasa seca enrollada en el dedo de mamá: ella suavemente masajeará las encías, posteriormente a la toma de la mamadera. Cuando aparecen los primeros dientes, puede optarse por el cepillo dedal que mamá colocará en su dedo o un cepillo pequeño y blando, sin pasta dental ni ningún otro agregado. En el mercado existen cepillos por edades que a medida que el niño crece se irá cambiando. En el niño con discapacidad muchas veces la higiene bucal depende del adulto, que completará la que realizó el niño, especialmente en la no-che. En este caso siempre el cepillo dental del adulto de-be ser pequeño para asegurarse que llegue a los espacios más difíciles de la boca. Incluso incorporar diariamente el cepillado de la lengua del niño.
La alimentación es fundamental para la salud bucal y debe ser evaluada en aspectos como consistencia, composición y frecuencia con los padres del niño. Es importante disminuir el consumo de golosinas o alimentos dulces o azucarados, gaseosas. Este aspecto es importante porque la palabra de este punto fue “disminuir” y no evitar. Los alimentos dulces son ricos y por qué privar a un niño con discapacidad de ellos. En estos casos nunca olvidar la higiene posterior: un buen cepillado dental es fundamental, incluso después de la ingesta de medicamentos como anticonvulsivos o antitérmicos que tienen azúcares agregados para que sean bien aceptados por el niño.
Las terapias con fluoruros se pueden implementar al igual que con pacientes normales, pero debe considerarse si es conveniente el uso de pastas dentales en niños con dificultades deglutorias. Se prefiere un cepillo seco sin pasta. Lo que debemos tratar es de remover los residuos que pueden haber quedado atrapados en la boca del niño.
El tratamiento temprano
Actualmente se intenta que la consulta odontológica comience lo antes posible, aunque no hayan aparecido aún los primeros dientes.
Esta primera consulta debe ser de carácter preventivo para detectar la presencia de enfermedades, desequilibrios de la boca, los dientes, encias y huesos y no a causa de una urgencia (dolor, inflamación).
Cuando se habla de tratamiento temprano, nos referimos a la intervención oportuna en los problemas dentarios, musculares y óseos con el fin de evitar, disminuir o corregir las disarmonias esqueléticas, dentales y musculares presentes en pacientes con discapacidad.
Los hábitos orales, como chupar el dedo, morderse el labio, autoagredirse, entre otros, deben ser detectados y controlados para evitar problemas futuros.
También se deben detectar dificultades en las vías respiratorias que puedan producir que los niños respiren por la boca y esto a su vez deforme el desarrollo de los maxilares, provocando falta de espacio para los dientes permanentes.
Mejorar el tono y las posturas de los tejidos bucomáxilofaciales permitirá mejorar también las funciones orogaciales de respiración, succión, masticación y deglución y, en definitiva, obtendremos una mejor calidad de vida de ese niño.
Respiración: debe ser nasal, ya que el aire entrará templado y disminuirán las infecciones respiratorias a repetición que generalmente padecen estos niños. Por otra parte, al ingresar el aire por la nariz ejerce un estímulo de crecimiento sobre el paladar que evitará o disminuirá problemas de maloclusión futuros.
Succión: desde bebé observar el buen cierre bilabial del pezón de la mamá o de la tetina de la mamadera. Percibir el escape de leche o la existencia de pobre control de la secreción de saliva. Esto ya nos dará una idea de la fuerza muscular de ese niño.
Deglución: examinar postura de la lengua y cierre de labios, como así también la toma que el niño hace del alimento desde la cuchara, evitando que esta contenga restos por debajo que provoquen que el niño saque su lengua para tomarlos.
Masticación: observar los patrones inadecuados durante la función y evitar el barrido de lengua con protusión lingual.
Habla: tener en cuenta la expresión verbal, punto y modo de articulación.
Recomendaciones para la salud bucal
1. Los cuidados diarios de los padres para la salud bucal del bebé y niño con discapacidad es más importante que todo lo que pueda hacer el odontólogo.
2. La caries dental y la inflamación de las encías son consecuencia de la mala higiene bucal, inadecuado uso y tipo de cepillo dental, excesiva ingesta de hidratos de carbono.
3. La salud bucal empieza antes de la erupción del primer diente. Es importante el uso de una gasa sobre las encías para remover restos de leche u otros alimentos.
4. Evitar las caries de biberón; para ello no hay que dejar que el niño duerma con la mamadera endulzada con azúcar o miel.
5. Utilizar diariamente soluciones con flúor indicada por un profesional odontólogo.
6. No estimular positivamente con dulces, gaseosas y/o golosinas.
7. Realizar la higiene dentaria después de la toma de medicamentos, ya que pueden contener endulzantes altamente cariogénicos para mejorar el sabor.
8. La primera consulta odontológica debe realizarse antes de la aparición de piezas dentarias.
9. Es importante que padres y niños cepillen sus dientes juntos, ellos imitarán a los primeros e irán incorporando el hábito de la higiene en forma natural. Algunos niños pueden tener problemas motores para lograr un eficiente cepillado, por ello los adultos deben completarlo.
10. Observar el control de la saliva.
La salud bucal del niño con discapacidad es un aspecto de la salud integral que no debe postergarse. Muy por el contrario, la atención temprana odontológica asegura una salud futura. La atención en estas primeras etapas es simple y amena, posibilita la vinculación del niño con sus padres e incorpora hábitos saludables que resultan más difíciles de instalar cuando el niño crece.
Patricia Di Nasso*
* La Dra. Patricia Di Nasso es profesora titular efectiva de la cátedra “Atención Odontológica del Paciente Discapacitado”, Facultad de Odontología, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza. Doctora en Salud Pública en la Atlantic International University (EE.UU., 2000). Master en Atención Temprana (Centro Codex España, 2008). Magíster en Gestión de Organizaciones Públicas (especialidad: Educación). Investigadora categoría 3, Especialista en Odontología Preventiva y Social. Especialista en Docencia Universitaria. Directora del Centro de Atención Odontológica al Discapacitado.
E-mail de contacto: patdin@fodonto.uncu.edu.ar
Bibliografía:
- Congress of the International Association of Disability and Oral Health, 2000 y 2008.
- Figueiredo Walter de, L. R. “Odontología para el bebé” Ed. Amolca, 2000.
- Nunn, J., Disability and oral care, 2000, FDI World Dental Press Ltd.



5 comentarios:

  1. Hola!
    Realmente es muy importante tu blog.
    Hay que hacer incapie en los problemas que hoy sufren los beneficiarios de PROFE.
    Ellos si que no cuentan con muchas actividades terapeuticas, ni medicamentos estan entregando.
    Te felicito por esta obra.

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  2. HOLA DOCTORA LA FELICITO POR EL BLOG QUE ES MUY IMPORTANTE PARA TODOS LOS PADRES QUE TENEMOS NIÑOS CON DIFERENTES HABILIDADES LE ESTOY MUY AGREDECIDO POR LA IMFORMACION DE LOS DIENTES.
    QUE DIOS LA BENDIGA.
    MIGUEL PAPA DE ANITA..PERU.

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  3. Creo que la Dra Di Nasso olvido mencionar aquellas practicas odontologica o quirurgicas menores en pacientes neurologicos,con problemas psicologicos o solo niños con problemas de conducta;a los que es imposible realizar tratamiento alguno, debindo ser resuelto en algunos casos con sedación, solo en centros especializados.
    COPERNIKO
    zados, la

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  4. HOLA
    ES MUY INTERESANTE LA INFORMACION QUE PRESENTA EN ESTA BLOG
    SOY PASANTE DE ODONTOPEDIATRIA Y ESTOY INTERESADA EN REALIZAR MI TESIS EN ESTE GRUPO DE NIÑOS, LE AGRADECERIA ME PUDIERA ORIENTAR SOBRE ALGUN TEMA ESPECIAL PARA MI INVESTIGACIÓN.

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  5. Patricia: es muy interesante tu aporte, ya que seguimos temiéndole a afrontar estas reañidades. Soy de la ciudad de Rosario y tengo una hermana adulta con Parálisis Cerebral severa que compromete la totalidad de su cuerpo, los ttos odontológicos fueron mediantes 3 cirugías donde se extrajeron piezas. Como decísel déficit motor, la dif en autohigiene, R maseterino, tipo de alimentación y la permanencia del mismo por más tiempo atentan contra su salud.
    ¿Podés recomendarme Algo preventivo y material de lectura? Muchas gracias, Marcela

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